MADRID.- En medio de un serio conflicto con los sindicatos españoles, el presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero realizó ayer un viaje relámpago a Italia, para reunirse en el Vaticano con el papa Benedicto XVI y luego hacer lo propio en Roma con el primer ministro Silvio Berlusconi.

El Papa y Zapatero mantuvieron un encuentro a solas de 30 minutos calificado de cordial por la Santa Sede, en el que no obstante abordaron el espinoso tema de la ley de libertad religiosa que preparar el Ejecutivo socialista. La Iglesia mira esa reforma con sumo recelo debido a que está previsto que ahonde en cierta laicidad de un Estado definido constitucionalmente como aconfesional.

Entre tanto, ante la falta de acuerdos entre sindicatos, patronal y Gobierno, Zapatero advirtió que el miércoles lanzará la reforma por decreto en caso de falta de consenso. El mandatario socialista adelantó que la propuesta del Ejecutivo se va a centrar, por una parte, en reducir los costos por despido sin que pierdan derechos los trabajadores, además de brindar mayor flexibilidad interna a las empresas, lo que afectará la jornada, las condiciones de trabajo y regulación de salarios y convenios. Los sindicatos, en pie de guerra por un reciente ajuste del gobierno socialista, advirtieron que convocarán a una huelga general de aprobarse un decreto lesivo para los intereses de los trabajadores. (Reuters-Télam)